Cómo Francia llega al partido
Los números de Deschamps son de rodillo: 14 goles, solo 2 recibidos, aproximadamente 10.29 xG y 3.65 xGA en cinco partidos. Contra Paraguay, sin embargo, vimos la otra cara. Un 76% de posesión, 15 tiros, 12 córners y apenas 1.45 xG. Francia dominó territorialmente, pero le costó horrores encontrar profundidad cuando le comprimieron a Mbappé y Olise.
El ataque bascula sobre Mbappé, con 7 goles y 17 tiros a puerta, secundado por Olise como distribuidor con 5 asistencias y Dembélé desequilibrando. Atrás, Saliba y Maignan sostienen una estructura casi impermeable. La lectura inicial deja una Francia pragmática, capaz de ganar sin brillar.
En cuanto a bajas, Thuram volvió al trabajo tras molestias en el gemelo y Tchouaméni sigue como duda por el aductor. Si el mediocentro no juega, Francia puede perder músculo y control en el centro del campo, un detalle nada menor.
Cómo Marruecos llega al partido
El equipo de Ouahbi es más ofensivo que la versión de Regragui, pero mantiene ese ADN resistente. Sus 3-0 a Canadá engañó: Canadá le presionó fuerte y Marruecos no remató hasta el minuto 28. Ounahi firmó un doblete y Rahimi cerró en transición. Ahí está la clave: Marruecos vive del contragolpe y del balón parado, con Bounou como muro y Hakimi como motor.
El problema es la enfermería. Saibari, máximo goleador marroquí con 3 tantos, salió lesionado ante Canadá y es gran duda. Sin él, Marruecos pierde creatividad entre líneas. Chadi Riad también aparece como interrogante por la rodilla. Mi estimación es que el banquillo marroquí tiene fondo, pero pierde chispa creativa si falta Saibari.
Qué sucede si hay empate después de 90 minutos
Si el marcador no se mueve, llegan dos tiempos extra de 15 minutos y, de persistir la igualdad, tanda de penaltis. Aquí Marruecos gana enteros: Bounou es un especialista desde los once metros y la disciplina defensiva marroquí encaja perfecto en un escenario de desgaste. Francia tiene más fondo de armario y lanzadores fiables como Mbappé, pero la historia reciente marroquí en penaltis pesa. La opción más prudente es pensar en que un empate favorece anímicamente al conjunto africano.
Pronóstico del partido y equipo que avanzará
El escenario que imagino es una Francia con la pelota, un Marruecos en bloque medio-bajo y un partido de margen estrecho donde el primer gol vale oro. Las probabilidades normalizadas dejan a Francia en torno al 60.7%, empate 24.3% y Marruecos 15%. El contexto empuja hacia el favorito, pero con cautela ofensiva.
Lo ordeno así. Mi apuesta sugerida es victoria de Francia a 1.60, porque tiene mejor diferencial, más pegada y ya demostró ganar partidos feos. Como segunda opción, el Menos de 2.5 goles a 1.87 encaja bien: Marruecos sabe frenar el ritmo y Francia viene de dos porterías a cero. Otra vía interesante es el Ambos equipos marcan No a 1.85, aunque el riesgo sube por las transiciones marroquíes.
Después de valorar el momento, las cuotas y el posible desarrollo, mi marcador es Francia 1-0, con el 2-0 como alternativa. Y en el mercado de quién avanza, sigo confiando en Francia, consciente de que un empate a 90 abriría una lotería incómoda para los galos.
Los Bleus deberían pasar, pero Marruecos venderá cara su derrota.